En Bruc Jardí nos caracterizan los valores humanos. Por ello, cada integrante de nuestro equipo es el motor de engranaje diario y una pieza angular en nuestro trabajo.

Hoy os queremos presentar a Emilie Rollet, responsable de Marketing Digital y Comercial de Bruc Jardí. A continuación, nos explica su trayectoria y experiencia en Bruc Jardí.

Emilie, ¿cuántos años llevas trabajando en Bruc Jardí?

En diciembre cumpliré 3 añitos. ¡Y se me pasó volando!

¿Qué es lo que más te gusta de trabajar en Bruc Jardí?

Tengo la particularidad de tener varias funciones: soy ante todo la responsable de marketing de la empresa, con multitud de proyectos e ideas en mente para desarrollar Bruc Jardí y satisfacer mejor las necesidades de nuestros clientes. Pero, como francesa, también tengo un papel muy importante en el departamento de exportación porque Francia es nuestro primer cliente internacional. ¡Mi corazón se divide entre los dos! Pero admito que, para una expatriada como yo, la relación cliente con mis compatriotas es un privilegio.

¿Nos podrías explicar alguna anécdota divertida que hayas vivido en Bruc Jardí?

Mis compañeros son todos españoles y muy pocos hablan francés. Un día, poco después de mi llegada al Bruc Jardí, un compañero me llamó «ma chérie» (en francés) para consultarme sobre un pedido. ¡Lo encontré completamente fuera de lugar y muy tierno a la vez! ¡Y nos reímos mucho! ¡Desde entonces, con algunos compañeros, nos llamamos «mon chéri» para relajar tensiones!

¿Qué es para ti Bruc Jardí?

Es una empresa familiar, a escala humana. Una gran familia en la que todos tenemos un papel importante que desempeñar. Uno se siente bien aquí y creo que nuestros clientes lo sienten.

Si fueras un elemento del jardín… ¿Qué serías y por qué?

¡Sin duda una planta! Pero eso es normal, porque he trabajado 16 años en el mundo de las plantas y las llevo conmigo para siempre. Amo sus colores, su versatilidad, su fragilidad. Pero hay que decir que las plantas sin los materiales para el jardín estarían muy tristes. Esta es la magia del jardín: ¡todo combina y se complementa!